De origen neolítico, su figura fue descubierta en la Cueva de Los Letreros, en el norte de la provincia, y la creencia popular es que representa a un hombre sosteniendo el Arco Iris, simbolizando un pacto entre el hombre y los dioses para evitar los diluvios.

El Indalo durante siglos ha sido considerado en la provincia de Almería y especialmente en Mojácar, un tótem de buena suerte y suele adornar todas las puertas de los hogares mojaqueros para proteger a sus habitantes de las tormentas y ahuyentar “el mal de ojo”.

Durante el rodaje de “Conan el Bárbaro”, en una de sus escenas, pintaron pequeños Indalos en el rostro de su protagonista, Arnold Schwarzenegger, para salvarle de los malos espíritus.

No podíamos renunciar a un símbolo tan poderoso ni a su mística, y por eso lo hemos adoptado como nuestra bandera, para que el espíritu del Indalo nos acompañe y nos guarde a todos.