Antonio Merinero cursó estudios en el Centro Español de Nuevas Profesiones de Madrid. Posteriormente trabajó durante algunos años por cuenta propia como diseñador gráfico. Se convirtió en un experto en producción gráfica durante los diez años en los que trabajó para compañías de diseño, publicidad e imagen corporativa estadounidenses y británicas radicadas en Madrid.

Viajar es el hilo conductor en la vida y el trabajo de Antonio Merinero; viajes por España y largos periplos por Europa, América Latina y Asia son su ilimitada fuente de inspiración. Merinero no pretende criticar con su quehacer el espíritu de una era consumista, como hicieron los inventores del Pop-art, sino crear un nostálgico mundo ficticio construido con campañas publicitarias pasadas de moda, iconografía, tipografía y arte comercial. La búsqueda del material necesario para expresar este mundo nostálgico ha llevado a Merinero a explorar técnicas como el collage, la fotografía, el graffiti y la serigrafía.